Hôtel

Todo exquisito y muy bien presentado. Nos sirvieron con esmero una degustación de finísimas porciones que recordaba la sutilidad de la cocina japonesa. J. y yo jugábamos a probar y paladear. Después de innumerables platitos de delicados sabores nos trajeron una bebida en algo parecido a un termo colocado dentro de un envase de cartón. Cuando conseguimos montar el contenedor descubrimos que no era más que café recién hecho. Permanecimos un buen rato allí, acomodados entre las sábanas. Yo llevaba el sujetador blanco de seda y estaba sentada encima suyo. Él me acariciaba los pezones, primero uno, después el otro. Todo muy placentero, jugar y saborear.

Cuando nos levantamos de la cama nos dimos cuenta de que en la habitación no estábamos solos. Tras el diván, la mesita y las sillas que formaban el salón y camuflados entre el cortinaje clásico de los ventanales a la céntrica plaza de la Concordia en París, había una mujer con al menos tres niños. Cuatro pares de ojos pendientes de nuestros movimientos.

–¿La hora del desayuno?– me pregunté contrariada cuando entró por última vez el garçon a servirnos leche caliente.

La Pâque Socialiste, pièce en cinq actes, en prose... Paris, théâtre social de la Maison du Peuple 20 juillet 1894
La Pâque Socialiste. Paris, théâtre social de la Maison du Peuple 20 juillet 1894

 

Place de la Concorde, Grande barricade des Rues Rivoli et Saint-Florentin. Bruno Braquehais, Paris (1870-71)
Place de la Concorde, Grande barricade des Rues Rivoli et Saint-Florentin. Bruno Braquehais, Paris (1870-71). Se inauguró como Plaza de Luís XV en 1779. Durante la Revolución Francesa se instaló una guillotina y fue escenario de más de 1.200 decapitaciones entre ellas la de Luís XVI. La plaza está cerrada en uno de sus lados por el lujoso Hôtel de Crillon.