Devora-humanos

Recogimos los cadáveres, los examinamos detenidamente y los depositamos uno junto al otro en la ribera del río. Algunos cuerpos conservaban solo el esqueleto y en su interior se podía identificar con claridad los restos humanos. Los pedazos visiblemente triturados estaban dispuestos a lo largo del cuerpo del enorme reptil, atrapados en mitad del proceso digestivo. En otros casos la ingesta de carne humana había provocado mutaciones llegándose a transformar en criaturas mitad humanas mitad cocodrilo. Me asombró el aspecto cilíndrico de los cadáveres y el poder devorador de los reptiles, que se manifestaba con violencia desde sus afilados dientes hasta la profundidad del estómago.

 

Kom_Ombo
Templo de Kom Ombo (río Nilo)