Héroes

 

milicianos

 

Mientras esperaba empezó a sonar mi canción preferida a todo volumen. En un arrebato y como suspendido en otra dimensión temporal el yayoflauta, uniformado con chaleco fosforescente, alargó su brazo hasta coger el bocadillo envuelto en papel de plata. Allí de pie sosteniendo mi bicicleta contemplé la escena mientras sonaba “You will be queen. Though nothing…”

En un tiempo paralelo y con el inicio de la segunda estrofa bajó en contradirección una camioneta repleta de gente. Iban de pie sobre el remolque, agitaban brazos y banderas rojinegras al viento, lanzando gritos de júbilo y perdiéndose de mi vista Rambla Cataluña abajo.

El escenario de los sueños posibles pasó magistralmente rozándome con un hálito súbito y llenando todo el aire. Creo que yo flotaba con “We can be Heroes, just for one day”. Presa del instante me aparté de la escena y contemplé absorta el encuadre y la repetición de aquel momento de gloria que pasaría para mí como un punto fuera del espacio-tiempo en el que la historia, los hechos y los sueños se intuyen en su esplendorosa calidad de traspasar umbrales más allá de los acontecimientos.

Como en una flash movie ralentizada pude rememorar el recorrido de aquel objeto plateado recortado sobre un fondo azul de cielo primaveral, entre el plano secuencia de los huelguistas atravesando la rambla en camioneta y el zoom de los yayoflautas rodeados de una luz espectral.