Triple mortal

 

El lanzamiento se producía desde una altura considerable. Un salto al vacío en tres tiempos propulsado por tres plataformas adheridas a la fachada. El edificio situado en pleno Paseo de Gracia disponía en la azotea de una especie de trampolín construido para la ocasión. Los cuerpos atravesaban uno a uno la finca en plena caída libre, todos ellos iban ataviados con vestiduras blancas y se me antojaban ángeles con silueta humana.

Observé conteniendo la respiración como se precipitaban al vuelo, ingrávidos como palomas extendian los brazos. Visto desde la calle el primer tramo era sin duda el de mayor impacto. Los dos siguientes se producían como por encantamiento al detenerse sin aparente esfuerzo los cuerpos sobre las plataformas. Cada salto era una proeza realizada con tanta elegancia y ligereza que acababa una olvidando el peligro mortal que supone estar viva.